La Virgen de la Amargura protagoniza una procesión sin precedentes, saliendo por primera vez desde la parroquia y culminando su recorrido en la capilla del cementerio municipal
El Martes Santo de este año quedará grabado en la memoria colectiva de Alhaurín de la Torre como una de las jornadas más significativas y emotivas de su Semana Santa. Por primera vez en la historia, la imagen de María Santísima de la Amargura realizó su salida procesional desde la iglesia parroquial de San Sebastián, culminando su recorrido en la capilla del cementerio municipal. Un itinerario inédito, que marcó un antes y un después para el grupo parroquial de la Asociación de Fieles de Jesús Caído del Paso y María Santísima de la Amargura.
La procesión estuvo impregnada de un profundo sentido de recogimiento, elegancia y respeto, enmarcada por la participación fervorosa de numerosos vecinos y devotos que no quisieron perderse este acontecimiento tan especial. Desde los primeros compases, el cortejo avanzó entre un silencio sobrecogedor y aplausos de emoción que acompañaban a la Virgen de la Amargura en cada paso.
La decisión de establecer como punto de partida la iglesia parroquial y concluir el recorrido en la capilla del cementerio ha sido interpretada como un gesto de profundo simbolismo, que une la vida, la fe y la memoria de los que ya no están. Esta novedad ha sido acogida con gran sensibilidad por parte de la comunidad cofrade local y ha contribuido a reforzar el carácter espiritual del Martes Santo alhaurino.
El trono, portado con sobriedad y solemnidad por sus hombres de trono, recorrió distintas calles del municipio arropado por el respeto de los asistentes, que formaron un manto de fe en cada esquina. La luz tenue de la noche, las velas y la música procesional pusieron el marco perfecto para una jornada marcada por el fervor y la tradición.
Desde la Asociación de Fieles de Jesús Caído del Paso y María Santísima de la Amargura se ha agradecido el respaldo de todas las personas que han contribuido a hacer realidad este hito, así como la colaboración de los cuerpos de seguridad, servicios municipales y colectivos cofrades.
Sin duda, este Martes Santo de 2025 ha supuesto un paso más en la consolidación de una procesión que sigue ganando arraigo, belleza y hondura dentro del calendario litúrgico local. Un momento para la historia de Alhaurín de la Torre que, más allá de la novedad, ha reafirmado el compromiso y el cariño de todo un pueblo con su Virgen.

