La ceremonia dio inicio a las 10:30 horas en la iglesia de Santiago Apóstol, donde el obispo, Mons. Jesús Catalá, proclamó el comienzo de este Año Jubilar. Posteriormente, una procesión encabezada por la cruz se dirigió hacia la Santa Iglesia Catedral Basílica de la Encarnación, donde se ofició la Eucaristía de apertura.

Este Jubileo, bajo el lema «Testigos de la Esperanza», invita a los fieles a renovar su compromiso cristiano y a ser portadores de esperanza en la sociedad actual. La celebración contó con la participación de numerosos sacerdotes, religiosos y laicos, quienes, en un ambiente de recogimiento y devoción, manifestaron su fe y unidad eclesial.

La procesión desde la iglesia de Santiago hasta la Catedral simboliza el peregrinaje espiritual que los creyentes están llamados a realizar durante este Año Santo, buscando la reconciliación y el fortalecimiento de su vida de fe. La apertura de la Puerta Santa en la Catedral marcó el inicio oficial del Jubileo, ofreciendo a los fieles la oportunidad de obtener indulgencias plenarias mediante la participación en los sacramentos y la práctica de obras de misericordia.

El Jubileo de la Esperanza se presenta como una ocasión propicia para que cada cristiano sea en la Iglesia una llama de esperanza, iluminando una sociedad necesitada de Dios. El papa Francisco ha enfatizado la importancia de esta virtud en tiempos oscuros, donde el mal y la violencia parecen prevalecer. Este Año Jubilar es una invitación a descubrir a Dios que camina con nosotros y nos llama a ser testigos de esperanza en nuestros entornos.

A lo largo del año, la Diócesis ha programado diversas actividades y celebraciones para profundizar en el significado del Jubileo y fomentar la participación de toda la comunidad. Se espera que este tiempo de gracia fortalezca la fe de los creyentes y promueva una renovación espiritual en la región.

Fuente: Diócesis Malagueña