La cuenta atrás para la Semana Santa 2026 ya se vive intensamente en Alhaurín de la Torre, donde la Cuaresma ha traído consigo un amplio programa de actos que reflejan el arraigo cofrade y la participación creciente de vecinos y hermandades.
Alhaurín de la Torre se encuentra inmerso en una intensa agenda cofrade en las semanas previas a la Semana Santa, con una programación que ha ido ganando fuerza a medida que avanza la Cuaresma.
El calendario arrancó con la tradicional presentación del cartel oficial y la Exaltación de la Mantilla, marcando el inicio de un periodo en el que los actos se suceden prácticamente a diario. A ello se han sumado distintas presentaciones de carteles específicos de jornadas y hermandades, reforzando el protagonismo de cada día dentro de la Semana Santa local.
Uno de los pilares de esta etapa han sido los pregones y exaltaciones, que se han consolidado como citas clave dentro del calendario. Diferentes hermandades y grupos parroquiales han organizado actos dedicados a jornadas concretas como el Domingo de Ramos o el Martes Santo, aportando identidad propia a cada celebración.
En paralelo, las cofradías han desarrollado su actividad religiosa con cultos, Vía Crucis y encuentros litúrgicos que mantienen el carácter espiritual de la Cuaresma, combinándose con propuestas culturales y musicales que contribuyen a crear ambiente en el municipio.
La convivencia también ha tenido un papel destacado, con almuerzos, encuentros de hermandad y actividades abiertas que han favorecido la participación de vecinos de todas las edades, evidenciando el relevo generacional dentro del mundo cofrade.
Al mismo tiempo, las corporaciones trabajan en los preparativos de las salidas procesionales, con reuniones organizativas, coordinación de dispositivos y planificación de itinerarios, una labor menos visible pero esencial para el desarrollo de la Semana Santa.
De esta forma, la Cuaresma se consolida en Alhaurín de la Torre como un periodo con identidad propia, donde tradición, cultura y participación se entrelazan en una cuenta atrás que ya se vive en calles, parroquias y casas de hermandad.






